
Las soluciones globales en acabado y transformación no pueden existir sin una interfaz técnicamente competente entre los diferentes constructores. Bruno Vitali, seguro de esta idea, reunió alrededor de este concepto a los constructores europeos que deseaban desarrollarse en el mercado francés.
En GIC, nuestra oficina de estudio es capaz de asimilar todas las demandas, e incluso, cuando esto es necesario, crear los módulos de unión entre las diferentes máquinas para permitir las conexiones, incluso responder a aplicaciones específicas creando máquinas dedicadas (como por ejemplo, la colocación automática de la cubierta en una cadena de fabricación de libros a pedido, otro ejemplo, el desmontaje automático en línea de muestras en un documento impreso y el plegado de éste).
Hoy en día, nuestro oficio debe redefinir las exigencias y las expectativas. Controlar lo esencial, controlar los periféricos, ser el interlocutor capaz de responder al conjunto de operaciones, este es el saber hacer de GIC.